SIMAP DEFIENDE LA COLEGIACIÓN VOLUNTARIA
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SIMAP DEFIENDE LA COLEGIACIÓN VOLUNTARIA

¿Tiene sentido seguir pagando por ejercer una profesión cuando el propio sistema sanitario ya garantiza el control, la calidad y la supervisión?
Desde SIMAP creemos que no. Por eso defendemos un cambio necesario: la colegiación voluntaria. Y así lo hemos reivindicado en nuestras alegaciones a la LOPS y al Estatuto Marco.

La colegiación obligatoria ya no tiene sentido en el sistema sanitario actual y debe ser sustituida por un modelo voluntario, más libre, más moderno y más acorde con el derecho europeo.

  1. COLEGIACIÓN OBLIGATORIA: UN MODELO QUE YA NO ES NECESARIO

Hoy en día, las funciones que históricamente justificaban la colegiación obligatoria ya no dependen de los colegios profesionales:

  • El control del ejercicio profesional lo realiza la Administración sanitaria.
  • La calidad asistencial se garantiza mediante protocolos, inspecciones y sistemas públicos.
  • La supervisión y disciplina profesional existen dentro del propio sistema sanitario.
  • Existe el Registro Estatal de Profesionales Sanitarios, que ya cumple funciones de control y transparencia.

En este contexto, la colegiación obligatoria no aporta valor añadido, pero sí impone:

  • costes económicos,
  • cargas administrativas,
  • y una duplicidad de controles innecesaria.
  1. EUROPA EXIGE NECESIDAD Y PROPORCIONALIDAD (Y ESPAÑA NO CUMPLE):

La normativa europea, especialmente la Directiva 2006/123/CE, es clara:

  • Cualquier requisito para ejercer una profesión debe ser:
    • necesario,
    • proporcional,
    • y no duplicar controles ya existentes.

Además, permite que el control profesional se haga:

  • mediante colegios,
  • o mediante registros públicos u otros sistemas equivalentes.

El problema en España es evidente:

  • Se mantiene la colegiación obligatoria
  • y además existe un registro público estatal

Esto genera una doble carga injustificada, contraria al derecho europeo.

  • la colegiación obligatoria puede ser una barrera de acceso,
  • limita la competencia,
  • y genera costes innecesarios sin mejorar la calidad.
  1. LA COLEGIACIÓN OBLIGATORIA PERSISTE POR UN INCUMPLIMIENTO HISTÓRICO DEL ESTADO:

La norma principal que establece la obligatoriedad de colegiación es la Ley 2/1974 de Colegios Profesionales, una ley previa a la instauración de la democracia y la Constitución.

Fue modificada por la Ley 25/2009 (conocida como Ley Ómnibus). El artículo 3.2 indica que será requisito indispensable estar incorporado al colegio profesional correspondiente cuando así lo establezca una ley estatal, limitando la obligatoriedad a profesiones donde el interés público lo justifique y,en su Disposición transitoria cuarta (vigencia de las obligaciones de colegiación), establece que en el plazo máximo de doce meses desde la entrada en vigor de esta Ley, …se remitirá a las Cortes Generales un Proyecto de Ley que determine las profesiones para cuyo ejercicio es obligatoria la colegiación.

Hasta la entrada en vigor de la mencionada Ley se mantendrán las obligaciones de colegiación vigentes: ¡ Las establecidas en 1974!

Por lo que uno de los puntos clave es el incumplimiento prolongado del legislador español (una vez más, ya no nos sorprende).

Han pasado más de 15 años. Ya se debería haber definido qué profesiones deben tener colegiación obligatoria y cuáles no.

Esa ley nunca se ha aprobado y el sistema sigue en un limbo jurídico con una ley de finales de la dictadura franquista. ¿Y cuál es el resultado?
Se mantiene por inercia un modelo restrictivo sin justificación actualizada, contrario tanto a la Constitución como al derecho europeo.

  1. LA COLEGIACIÓN OBLIGATORIA AFECTA DIRECTAMENTE A UN DERECHO FUNDAMENTAL:
  • el derecho a la libertad de asociación (art. 22 CE),
  • que incluye el derecho a no asociarse.

Obligar a colegiarse solo es legítimo si:

  • es imprescindible,
  • no hay alternativas,
  • y supera un test estricto de proporcionalidad.

En el sistema sanitario actual, esto no se cumple, porque ya existen mecanismos públicos suficientes de control y para asumir las obligaciones legales que en 1974 se otorgaron a los colegios profesionales.

  1. PROPUESTA SIMAP: COLEGIACIÓN VOLUNTARIA:

Proponemos un modelo claro:

  • Colegiación voluntaria para todos los profesionales sanitarios
  • El registro estatal como herramienta principal de control de los requisitos que impone la UE, labor de control que ejercen las administraciones públicas, fundamentalmente las sanitarias con el personal bajo su control.
  • Eliminación de duplicidades en los controles para ejercer la profesión y tasas económicas impuestas sin una razón legal que las justifique, salvo la inercia normativa de la que hemos hablado.

LA COLEGIACIÓN VOLUNTARIA es un modelo más moderno, más eficiente y alineado con Europa y que no vulnera el derecho constitucional fundamental de la libre asociación (en negativo: mi derecho a no estar asociado).

  1. LAS “PERVERSIONES” DEL SISTEMA ACTUAL DE COLEGIACIÓN OBLIGATORIA:

Además del problema de fondo, denunciamos desviaciones graves en el funcionamiento real del sistema colegial. Unos ejemplos:

6.a. Cuotas obligatorias sin justificación:

  • Se imponen como condición para trabajar.
  • Funcionan como una carga económica forzosa.
  • Y muchas veces financian:
    • actividades no esenciales,
    • estructuras estatales (como la Organización Médica Colegial),
    • o gastos ajenos a funciones públicas legalmente reconocidas.

Esto plantea problemas de:

  • legalidad,
  • proporcionalidad,
  • y transparencia.

6.b. Uso indebido de funciones:

Algunos colegios:

  • adoptan posiciones políticas o ideológicas,
  • intervienen en conflictos laborales,
  • actúan como representantes “de todos” los profesionales.

Sin embargo:

  • no tienen esa función legal,
  • y los profesionales no pueden desvincularse (si la colegiación es obligatoria).

Esto afecta a derechos como:

  • la libertad ideológica,
  • y la libertad de asociación.

6.c. Recertificación: un sistema paralelo y problemático

Se están promoviendo sistemas de “recertificación” que:

  • no están reconocidos en la ley como requisito profesional,
  • invaden competencias de la Administración,
  • pueden presentarse como obligatorios sin serlo
  • y generan costes adicionales.

En la práctica:

  • pueden convertirse en una presión indirecta para ejercer
  • o en un mecanismo para reforzar el poder colegial
  1. EN CONCLUSIÓN:

El modelo actual de colegiación obligatoria:

  • es innecesario,
  • es desproporcionado,
  • incumple el marco europeo,
  • se mantiene por inercia normativa generada por “lobbies” de presión
  • y genera abusos y desviaciones.

Frente a ello, SIMAP reivindica un sistema de colegiación voluntaria, con control público efectivo y sin duplicidades innecesarias que suponen pagar una tasa por ejercer la profesión. Esto último, es especialmente sangrante en los profesionales sanitarios que trabajan el en Sistema nacional de Salud.

 La COLEGIACIÓN VOLUNTARIA es respetuosa con los derechos fundamentales y cumple y se alinea con Europa.

SIMAP lleva más de dos décadas reivindicando esta medida. España ha estado muchas veces a punto de establecer la colegiación voluntaria y los proyectos normativos se han quedado en un cajón, por la presión ejercida por los órganos directivos de los colegios profesionales.

La última medida normativa al respecto fue la Ley 25/2009, de modificación de diversas leyes para su adaptación a la Ley sobre el libre acceso a las actividades de servicios y su ejercicio, que como hemos visto ha quedado relegada durante más de tres lustros.

No se trata solo de cambiar una norma. Se trata de defender nuestros derechos, eliminar cargas injustificadas y construir un sistema más coherente.
Ahora es el momento. Y no podemos dejarlo pasar.

 

SIMAP DEFENSA LA COL·LEGIACIÓ VOLUNTÀRIA

Té sentit continuar pagant per a exercir una professió quan el mateix sistema sanitari ja garanteix el control, la qualitat i la supervisió?
Des de SIMAP creiem que no. Per això defensem un canvi necessari: la col·legiació voluntària. I així ho hem reivindicat en les nostres al·legacions a la LOPS i a l’Estatut Marc.

La col·legiació obligatòria ja no té sentit en el sistema sanitari actual i ha de ser substituïda per un model voluntari, més lliure, més modern i més d’acord amb el dret europeu.

 

1. COL·LEGIACIÓ OBLIGATÒRIA: UN MODEL QUE JA NO ÉS NECESSARI

Hui en dia, les funcions que històricament justificaven la col·legiació obligatòria ja no depenen dels col·legis professionals:

  • El control de l’exercici professional el realitza l’Administració sanitària.
  • La qualitat assistencial es garanteix mitjançant protocols, inspeccions i sistemes públics.
  • La supervisió i la disciplina professional existeixen dins del mateix sistema sanitari.
  • Existeix el Registre Estatal de Professionals Sanitaris, que ja compleix funcions de control i transparència.

En este context, la col·legiació obligatòria no aporta valor afegit, però sí que imposa:

  • costos econòmics,
  • càrregues administratives,
  • i una duplicitat de controls innecessària.

 

2. EUROPA EXIGEIX NECESSITAT I PROPORCIONALITAT (I ESPANYA NO COMPLEIX)

La normativa europea, especialment la Directiva 2006/123/CE, és clara: qualsevol requisit per a exercir una professió ha de ser necessari, proporcional i no duplicar controls ja existents.

A més, permet que el control professional es faça mitjançant col·legis o mitjançant registres públics o altres sistemes equivalents.

El problema a Espanya és evident: es manté la col·legiació obligatòria i, a més, existeix un registre públic estatal, generant una doble càrrega injustificada, contrària al dret europeu.
La col·legiació obligatòria pot ser una barrera d’accés, limita la competència i genera costos innecessaris sense millorar la qualitat.

3. LA COL·LEGIACIÓ OBLIGATÒRIA PERSISTIX PER UN INCOMPLIMENT HISTÒRIC DE

L’ESTAT

La norma principal que estableix l’obligatorietat de col·legiació és la Llei 2/1974 de Col·legis Professionals, una llei anterior a la instauració de la democràcia i la Constitució.

Va ser modificada per la Llei 25/2009 (coneguda com a Llei Òmnibus). L’article 3.2 indica que serà requisit indispensable estar incorporat al col·legi professional corresponent quan així ho establisca una llei estatal, limitant l’obligatorietat a professions on l’interés públic ho justifique i, en la seua disposició transitòria quarta, estableix que en el termini màxim de dotze mesos des de l’entrada en vigor d’esta llei es remetrà a les Corts Generals un projecte de llei que determine les professions per a l’exercici de les quals és obligatòria la col·legiació.

Fins a l’entrada en vigor d’esta llei es mantindran les obligacions de col·legiació vigents: les establides en 1974!

Per tant, un dels punts clau és l’incompliment prolongat del legislador espanyol (una vegada més, ja no ens sorprén).

Han passat més de 15 anys. Ja s’hauria d’haver definit quines professions han de tindre col·legiació obligatòria i quines no.
Esta llei mai s’ha aprovat i el sistema continua en un limbe jurídic amb una norma de finals de la dictadura franquista.

¿I quin és el resultat?
Es manté per inèrcia un model restrictiu sense justificació actualitzada, contrari tant a la Constitució com al dret europeu.

4. LA COL·LEGIACIÓ OBLIGATÒRIA AFECTA DIRECTAMENT UN DRET FONAMENTAL:

El dret a la llibertat d’associació (art. 22 CE), que inclou el dret a no associar-se.

Obligar a col·legiar-se només és legítim si:

  • és imprescindible,
  • no hi ha alternatives,
  • i supera un test estricte de proporcionalitat.

En el sistema sanitari actual, això no es compleix, perquè ja existeixen mecanismes públics suficients de control i per a assumir les obligacions legals que en 1974 es van atorgar als col·legis professionals.

5. PROPOSTA SIMAP: COL·LEGIACIÓ VOLUNTÀRIA

Proposem un model clar:

  • Col·legiació voluntària per a tots els professionals sanitaris.
  • El registre estatal com a ferramenta principal de control dels requisits que imposa la UE, tasca que exerceixen les administracions públiques, fonamentalment les sanitàries amb el personal sota el seu control.
  • Eliminació de duplicitats en els controls per a exercir la professió i de taxes econòmiques imposades sense una raó legal que les justifique, excepte la inèrcia normativa de què hem parlat.

LA COL·LEGIACIÓ VOLUNTÀRIA és un model més modern, més eficient i alineat amb Europa, i que no vulnera el dret constitucional fonamental de la llibertat d’associació (en negatiu: el dret a no estar associat).

6. LES “PERVERSIONS” DEL SISTEMA ACTUAL DE COL·LEGIACIÓ OBLIGATÒRIA

A més del problema de fons, denunciem desviacions greus en el funcionament real del sistema col·legial. Alguns exemples:

6.a. Quotes obligatòries sense justificació:

  • S’imposen com a condició per a treballar.
  • Funcionen com una càrrega econòmica forçosa.
  • I moltes vegades financen:
    • activitats no essencials,
    • estructures estatals (com l’Organització Mèdica Col·legial),
    • o despeses alienes a funcions públiques legalment reconegudes.

Això planteja problemes de legalitat, proporcionalitat, i transparència.

6.b. Ús indegut de funcions:
Alguns col·legis adopten posicions polítiques o ideològiques, intervenen en conflictes laborals i
actuen com a representants “de tots” els professionals.

No obstant això no tenen esta funció legal reconeguda i els professionals no poden desvincular-se (si la col·legiació és obligatòria), el que afecta a drets com la llibertat ideològica i la d’associació.

6.c. Recertificació: un sistema paral·lel i problemàtic
S’estan promovent sistemes de “recertificació” que no estan reconeguts en la llei com a requisit professional, envaeixen competències de l’Administració i poden presentar-se com a obligatoris sense ser-ho, generant costos addicionals.

En la pràctica poden convertir-se en una pressió indirecta per a exercir o en un mecanisme per a reforçar el poder col·legial.

7. EN CONCLUSIÓ

El model actual de col·legiació obligatòria és innecessari, desproporcionat i incompleix el marc europeu.
Es manté per inèrcia normativa generada per “lobbies” de pressió i genera abusos i desviacions.

Davant d’això, SIMAP reivindica un sistema de col·legiació voluntària, amb control públic efectiu i sense duplicitats innecessàries que suposen pagar una taxa per a exercir la professió. Això últim és especialment sagnant en els professionals sanitaris que treballen en el Sistema Nacional de Salut.

LA COL·LEGIACIÓ VOLUNTÀRIA ÉS RESPECTUOSA AMB ELS DRETS FONAMENTALS I S’ALINEA AMB EUROPA.

SIMAP porta més de dues dècades reivindicant esta mesura. Espanya ha estat moltes vegades a punt d’establir la col·legiació voluntària i els projectes normatius han quedat en un calaix per la pressió exercida pels òrgans directius dels col·legis professionals.

L’última mesura normativa al respecte va ser la Llei 25/2009, de modificació de diverses lleis per a la seua adaptació a la Llei sobre el lliure accés a les activitats de servicis i el seu exercici, que, com hem vist, ha quedat relegada durant més de tres lustres.

No es tracta només de canviar una norma. Es tracta de defendre els nostres drets, eliminar càrregues injustificades i construir un sistema més coherent.

Ara és el moment. I no podem deixar-lo passar.