ADHESIÓN A LA COLEGIACIÓN VOLUNTARIA PARA PROFESIONALES SANITARIOS PÚBLICOS

LA COLEGIACIÓN VOLUNTARIA PODRÍA SER UNA REALIDAD
 

Ya dábamos el tema por perdido pese a los esfuerzos que hemos realizado para que la  colegiación fuera voluntaria para los facultativos que trabajan en la sanidad pública, parece que nuestros granitos de arena sumados a algunos otros podrían posibilitar un cambio en la postura del  Gobierno que está considerando mantener la colegiación obligatoria únicamente para los médicos que trabajan en el sector privado.

Para los profesionales sanitarios que ejercen en el ámbito público, se establecería como norma general la adscripción voluntaria a un colegio profesional. Esta  postura sería la base para el anteproyecto de ley que podría abordar mañana el Consejo de Ministros de la mano de los ministerios de Presidencia y Economía.

Se ha producido una impensable ruptura entre la postura de la anterior ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, que había defendido en multitud ocasiones la colegiación obligatoria de los médicos y cuya posición había sido mantenida por Leire Pajín, sin que por el momento haya abandonado esta actitud.

El cambio se ha producido estos últimos días con el apoyo de la Presidencia y el ministerio de Economía que quieren remitir cuanto antes el borrador  de la futura Ley de Servicios Profesionales al Consejo de Ministros y apoyándose en un informe jurídico sobre el contenido de esta futura Ley de Servicios Profesionales entienden que la colegiación debe ser voluntaria para aquellos profesionales que trabajan en la sanidad pública. Esto deberá quedar claro en este primer semestre del 2011 que es el plazo que han establecido para que esta nueva ley esté aprobada.

Entre las últimas acciones que ha realizado el SIMAP para apoyar la colegiación voluntaria se encuentra el envío a la ministra de Sanidad actual una instancia donde exponíamos nuestros argumentos a favor de la colegiación voluntaria y donde solicitábamos una entrevista personal, de la que no hemos obtenido ninguna respuesta. También remitimos un correo electrónico a cada uno de los diputados del Congreso exponiendo nuestros argumentos a favor de la colegiación voluntaria y solicitando su apoyo a esta justa reivindicación. Aquí sí hemos obtenido alguna respuesta de apoyo.

Una postura esperable pero lamentable la hemos encontrado en las declaraciones de los presidentes de los diferentes colegios de médicos autonómicos, de la OMC y enfermería. Es penoso que se siga utilizando esta máxima de recurrir al “miedo y las amenazas” cuando no se  tienen argumentos. Hemos podido encontrar en la prensa declaraciones como: “verdadero disparate”,  “se alerta del peligro para los pacientes”, “no tendrían control sobre profesionales con mala praxis no colegiados y no podrían tampoco garantizar al ciudadano una buena atención”,  "la única forma de garantizar la seguridad de los pacientes es la colegiación universal de los profesionales, trabajen en la sanidad pública o privada", “espero que a la hora de regular la colegiación prime la seguridad de las personas y la calidad asistencial frente a cualquier criterio economicista”

Además los presidentes de los colegios de médicos y enfermería hablan en muchas ocasiones en nombre de sus colegiados en cuestiones diferentes a las actividades profesionales, confundiendo la adscripción forzosa al colegio profesional con la elección libre de representantes y esto es una constante vulneración. En este caso particular, ni todos, ni la mayoría, de los médicos y enfermeros apoyamos la colegiación obligatoria como se está afirmando, ni mucho menos los argumentos esgrimidos para su defensa en contra de la voluntariedad.

Os trascribimos nuestra argumentación tal y cómo se la presentamos a la Ministra y a los Diputados del congreso en el pasado mes de noviembre en la que aportamos no sólo nuestro convencimiento de que la colegiación obligatoria es moralmente inaceptable hoy en día para los trabajadores públicos, sino que la propia Ley Omnibus no puede permitir que esto sea de otra forma sin incurrir en una contradicción:

Solicitud de la colegiación voluntaria por parte del SIMAP

Asunto:

Situación actual de la Ley 25/2009, de 22 de diciembre, de modificación de diversas leyes para su adaptación a la Ley sobre el libre acceso a las actividades de servicios y su ejercicio. En concreto la regulación de los Colegios Profesionales y el desarrollo de la  Ley que determine las profesiones para cuyo ejercicio es obligatoria la colegiación.

Expone:

Desde el SIMAP -CV (Sindicato de Médicos de Asistencia Pública de la Comunidad Valenciana ) venimos solicitando desde hace décadas y con un rotundo respaldo entre los médicos valencianos que trabajan en la Sanidad Pública la regulación en nuestra Comunidad de la COLEGIACIÓN VOLUNTARIA para aquellos profesionales que trabajan para la sanidad pública.

Esperanzados con el desarrollo de la Ley Omnibus nos encontramos con la moratoria que establece la Disposición transitoria cuarta sobre vigencia de las obligaciones de colegiación: En el plazo máximo de doce meses desde la entrada en vigor de esta Ley, el Gobierno, previa consulta a las Comunidades Autónomas, remitirá a las Cortes Generales un Proyecto de Ley que determine las profesiones para cuyo ejercicio es obligatoria la colegiación.

Dicho Proyecto deberá prever la continuidad de la obligación de colegiación en aquellos casos y supuestos de ejercicio en que se fundamente como instrumento eficiente de control del ejercicio profesional para la mejor defensa de los destinatarios de los servicios y en aquellas actividades en que puedan verse afectadas, de manera grave y directa, materias de especial interés público, como pueden ser la protección de la salud y de la integridad física o de la seguridad personal o jurídica de las personas físicas.

Hasta la entrada en vigor de la mencionada Ley se mantendrán las obligaciones de colegiación vigentes.

Entendemos que los profesionales de la salud que trabajamos en la sanidad pública no entramos dentro del grupo de profesionales al que hace mención dicha disposición adicional cuarta ya que “el control del ejercicio profesional para la mejor defensa de los destinatarios de los servicios” lo ejerce directamente la propia Administración para la que trabajamos. Es la Administración quien asume la tutela de los fines públicos concernientes a nuestra actividad, tiene su régimen disciplinario y de responsabilidad frente a terceros y es garante frente a terceros del ejercicio adecuado de nuestra profesión. Existe cada vez una jurisprudencia más abundante que apoya estas tesis y que considera que debe ser voluntaria la colegiación para aquellos médicos y demás profesionales de la salud que trabajan en la sanidad pública exclusivamente.

Si no resulta necesaria, en el caso que nos ocupa, la función principal que realizan los colegios de médicos, cuya actividad debe redundar en beneficio de la protección de los intereses de los consumidores y usuarios de los servicios de sus colegiados, ya que ya la realiza la Administración en los profesionales que trabajan en ella, la colegiación obligatoria para este colectivo se convertiría en un peaje que se nos obliga a pagar para poder ejercer nuestra profesión, cosa que resulta totalmente inaceptable.

Precisamente la justificación para el desarrollo de la Ley Omnibus fue suprimir las barreras y reducir las trabas que restringen injustificadamente el acceso y ejercicio de actividades de servicios y adecuar las normas de rango legal de la Administración General del Estado a dichos principios manteniendo el enfoque ambicioso para simplificar y eliminar de manera significativa los obstáculos no justificados al acceso o ejercicio de las actividades de servicios y contribuir a mejorar el marco regulatorio y a dinamizar el sector servicios.

Estas modificaciones legislativas dirigidas una mayor simplificación de procedimientos deben incluir los principios de no discriminación, justificación y proporcionalidad, principios que no se cumplirían de considerar la colegiación obligatoria para todas las profesiones sanitarias sin diferenciar, como una situación excluyente, a aquellos profesionales que trabajan sólo en la sanidad pública.

Por todo lo anteriormente expuesto:

Solicito:

Se regule la colegiación voluntaria para aquellos profesionales sanitarios que trabajan en la sanidad pública sin realizar otra actividad profesional fuera de este marco y que requiera la actuación colegial.

Si no fuera posible la colegiación voluntaria para este grupo de profesionales, que no se les obligue a pagar este peaje económico para poder ejercer su trabajo y que sea la propia Administración la que corra a cargo de estas tasas colegiales.