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Ver el DOGV del Decreto-Ley 1/2012
Ver la Nota de prensa del Simap del 5.01.12

Atraco a la Sanidad, a la educación y a todos los funcionarios.
 

Una sola cosa nos explica bien la historia y es en qué consisten los malos gobiernos.
Thomas Jefferson

    La actitud del SIMAP ha estado clara siempre y queremos adelantar una serie de cuestiones ante los hechos conocidos por la rueda de prensa de los representantes del Consell del día 5 de Enero de 2012:

• En primer lugar, destacar que de los 1057 millones de euros que representan el plan de recortes, el 49,8% corresponde a los gastos en Sanidad (440 millones + 86 millones en la reducción de la carrera profesional). Y todo ello, sin establecer ninguna consulta con los facultativos en la parte que es nuestra competencia. Si somos responsables del 80% del gasto sanitario (nuestras nóminas, el gasto farmacéutico, las prótesis, las pruebas complementarias, el gasto de material, las dietas especiales, la ortopedia, etc.) resulta increíble, miope y autoritario que no se haya programado ningún plan de evaluación conjunta entre los profesionales y la administración. Pero además reducen el 50% de los emolumentos por carrera profesional a los que pudieron acceder a ella y les niegan el acceso a la misma a los que por ley están legitimados para su incorporación. Recordemos que la carrera profesional fue legislada con la finalidad de implicar y premiar al profesional por su trayectoria al servicio de la sanidad pública: “Artículo 40 del Estatuto Marco. Criterios generales de la carrera profesional. La carrera profesional supondrá el derecho de los profesionales a progresar, de forma individualizada, como reconocimiento a su desarrollo profesional en cuanto a conocimientos, experiencia y cumplimiento de los objetivos de la organización a la cual prestan sus servicios”. Todo ello, después de escuchar al Conseller Rosado, al explicar su plan de 160 medidas para mejorar la sanidad pública, decir que una de las cuestiones más importantes era la implicación del profesional en la empresa y dado que no era óptima establecería mecanismos para incrementarla. ¿En qué queda esa necesidad de implicación si no se nos consulta y además se nos penaliza en el complemento que nació para asentar de forma sólida dicha implicación? Es triste, pero indica el conocimiento y la condición de nuestros dirigentes.

• Está claro que hay una grave situación económica. No vamos a entrar en este momento en sus causas y en otras formas posibles de intervenir frente a ella. Pero este gobierno ha decidido actuar como auténticos corsarios, piratas pijos con patente de corso (así los ha definido hoy en RNE Nieves Concostrina al recordarnos que en un día como hoy falleció Sr. Francis Drake), capaces de robar una parte sustanciosa de nuestros sueldos, legitimados por el poder que les hemos cedido en las urnas, pero que sin duda es nuestro ese poder, para afrontar los pagos de la deuda que han generado ellos mismos y que justifican sin retractarse de su mala gestión. Han adoptado la solución más fácil que les permite tener cash a final de mes: tres pasos en un programa informático, les robo a los trabajadores públicos y ya está, ya tengo liquidez. Y es un comienzo para llegar a la esclavitud por deuda (que ya conocían los griegos clásicos y la abolieron).

• Muchas de estas medidas son coyunturales (salvo el recorte de sueldos y condiciones laborales) ¿Por qué no lo hicieron en 16 años?

• Respecto a las medidas concretas:

    Atraco corsario a la nómina con la reducción del 50% del complemento de carrera profesional.

    Pérdida de logros sociales y laborales de los últimos años.

    De nuevo surge la famosa central de compras que ya estaba en los planes de 1995 y nunca se llevó a cabo. Ellos sabrán si por incompetencia o por conveniencia. ¿Ahora sí? ¿Quién va a perder?

    En vez de dar tiempo a los médicos para realizar su trabajo de forma adecuada y poder optimizar la prescripción farmacéutica, la necesidad de pruebas etc., se establecen revisores centralizados de tratamientos donde farmacéuticos de la Conselleria de Sanitat decidirán si son correctas o mejor dicho ajustadas nuestras prescripciones. Kafka debe estar retorciéndose en su tumba del sector judío del cementerio de Praga ante esta sin razón.

    ¿Dónde sacarán tiempo y espacio para asumir las intervenciones del plan de choque? ¿Era un gasto superfluo mantener un plan de “choque” durante 16 años? Ahí también cabe preguntarse por qué no se ha hacho nada hasta la fecha dado que 16 años dan para una planificación progresiva de adaptación de recursos tanto humanos como técnicos a la demanda asistencial.

    ¿Ha habido mecanismos de control en los conciertos, o se ha repartido prebendas mientras se ha podido? Tendríamos que preguntar al Síndic de Comptes.

    ¿Habrá por fin alguien que establezca un plan estratégico de prestaciones y servicios? ¿O continuará el reino de taifas nacido del capricho de muchos jefes de servicio?

    ¿La creación de MiniAlziras en atención primaria no es una broma? ¿Habrá también recortes a las concesiones?

Estableceremos un plan de lucha. Será meditado y que pueda tener posibilidades de éxito, sin comunicados vacíos que sólo sirvan para cumplir cara a la galería. Medidas de defensa jurídica, movilizaciones, acciones directas, publicidad e incluso huelga si no hubiera más remedio pero siempre como último recurso tras haber agotado todo lo anterior.

Pero el primer paso debe consistir en la concienciación de lo que somos:

    Somos personas, con libertad individual, que cedemos parte de esa libertad a un gobierno elegido por voluntad popular  para que nos gobierne con equidad. Pero su poder viene de nosotros, no hay que olvidarlo y mejor repetirlo todos los días ante el espejo.

    Somos ciudadanos, y debemos ser solidarios. Pero todos. Si la solidaridad es un acto obligatorio en nuestro sistema de valores y el bien común es una meta, todos debemos contribuir y no se observa en las decisiones del gobierno una paridad en las medidas tomadas (los altos directivos no se han bajado el sueldo sino que han vinculado una posible bajada de sueldo a la desviación del déficit a final del año si fuera necesario, se reevaluará la fórmula 1 sin concretar más, se estudiará hacer algo con Canal Nou, se mantienen los proyectos faraónicos que han provocado agujeros insondables*).

    Somos profesionales y merecemos ser conocedores de los planes de la Administración y que nuestra voz se oiga, pues no debemos renunciar a realizar nuestro trabajo como el paciente se merece, en base a nuestras capacidades y experiencia. NO podemos ser cómplices de la mala asistencia ni el brazo ejecutor de medidas que deterioran las expectativas de nuestros pacientes para mantener su salud. Los responsables son los que tienen que asumir la sanidad pública que tengamos y explicarla a la ciudadanía. No pueden esconderse tras la figura del médico y demás facultativos que, con limitaciones fundamentales, hasta ahora sobre todo en el tiempo que le obligan a dedicar a cada paciente, hacen que no sea posible una actuación adecuada. Si lo que quieren es desmontar definitivamente el proyecto de sanidad pública (que desde hace 16 años llevan como un lastre porque nunca creyeron en ella y por eso estamos donde estamos, en déficit y sobrecarga de trabajo) y que sea la medicina privada quien tome el testigo, que lo digan claramente a los ciudadanos. Pero que no exijan encima nuestra colaboración. Debemos decir basta y actuar de acuerdo con nuestra profesionalidad: a cada paciente el tiempo y la atención que precise. Nosotros sí sabemos cómo hacerlo sí creemos en el bien común y en la limitación de los recursos. Sí sabríamos cómo y donde reducir. ¿Por qué no nos preguntan ni tienen en cuenta nuestra opinión?. ¿Son negligentes o es que no quieren que este sistema público se mantenga a flote?

    Cualquier información y sugerencia será muy bien recibida. Agradeceros a todos los que nos habéis escrito con comentarios y sugerencias. Es importante que rompamos nuestra pasividad y sensación de fatalismo. Tenemos más fuerza de la que creemos y es ahora o nunca. Si seguimos aceptando trabajar en estas condiciones de sobrecarga asistencial, además de lo que ya os hemos comentado, estaremos dándoles el tiempo que necesitan para organizar otro tipo de sanidad que en absoluto será igualitaria y justa y además les estaremos dando la excusa perfecta porque podrán afirmar que la sanidad pública no puede hacer frente a la demanda de los ciudadanos ni ofrecer una asistencia de calidad.

    El Consell valenciano necesita ahora "urgententemente" 1057 millones de euros; pero tenemos que recordar lo que han gastado:

    -Ciudad de las Artes y las Ciencias: 331 600 millones de Euros.

    -Terra Mítica: 270 377 millones de Euros.

    -Ciudad de la Luz: 100 340 millones de Euros.

    -Aeropuerto de Castellón: 113 198 millones de Euros.

    -Circuito urbano Fórmula 1: 25 millones de Euros/año.

    -Pago a Calatrava por proyecto no realizado 15 millones de Euros.

    ¿Tenemos que pagar nosotros sus desmanes?.