2006 ¿Jornada o condena laboral?
 

Los médicos tenemos asignadas tres tipos de jornada laboral: la jornada ordinaria, la jornada complementaria y el régimen de jornada especial, recogida y legisladas en los artículos 47,48 y 49 del Estatuto Marco.

 

La jornada ordinaria: El Decreto de Jornada diferencia la jornada ordinaria según se preste en Atención primaria y Especializada. Es importante recalcar que únicamente considera tiempo de trabajo aquel periodo durante el cual el personal permanezca en el trabajo, a disposición del centro y en ejercicio de su actividad. Por lo tanto ni los descansos ni las libranzas se contarán para calcular la jornada laboral anual. Los médicos al tener asignada jornada complementaria además de la ordinaria se nos diferencia del resto de trabajadores de la Conselleria de Sanitat. En Atención Especializada el horario de trabajo de la jornada ordinaria  será de 8 a 15 horas de lunes a viernes y un sábado de cada tres. La Dirección del centro tiene la potestad de variar la franja horaria por necesidades asistenciales u organizativas dentro del  turno diurno ( de 8 a 22 horas) En Atención Primaria el horario de actividad de la jornada ordinaria se fijó con carácter general de 8 a 21 horas. Debiendo acomodar su jornada ordinaria de trabajo en los turnos diarios de 7 horas de trabajo continuado que sean necesarios para cubrir el servicio durante todo aquel horario.

La jornada complementaria: se inicia cuando finaliza el horario de funcionamiento ordinario del centro, unidad o servicio correspondiente y concluirá cuando este se reanude habitualmente, aunque también, si se precisa en servicios de urgencias, podrá ser coincidente con el horario ordinario.

Régimen de jornada especial: por razones organizativas o asistenciales justificadas podrá superarse la duración máxima conjunta de la jornada ordinaria y la jornada complementaria. El centro sanitario deberá tener por escrito el consentimiento voluntario del médico para ampliar su jornada laboral en régimen de jornada especial. En cada centro sanitario deben existir registros actualizados ( semestralmente según se recoge en el acuerdo de guardias) del personal que desarrolle este tipo de jornada. Por razones de seguridad y salud laboral podrán prohibirse o limitarse los excesos sobre la duración máxima de la jornada prevista. Ningún médico podrá sufrir perjuicio alguno por el hecho de no prestar el consentimiento. El límite máximo de la jornada especial deberá reducirse a un límite máximo de 150 horas. Se realizará de forma progresiva durante los  próximos 10 años a partir de la publicación del Estatuto marco ( diciembre de 2003) Antes del verano de 2005 se reunió una Comisión de recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud con expertos de administraciones sanitarias, servicios de salud y organizaciones sindicales para tratar la reducción de la jornada especial. Primero debían establecer cual sería su duración máxima, que aún está por definir, y luego como reducirla para llegar a 150 horas máximas en 2012. La duración máxima, la llamaron teórica, porque salía de restar de todas las horas del año, las 12 horas de descanso diarias. Eso es en teoría todo lo que una persona puede trabajar. De ahí descontaron la jornada ordinaria anual y la complementaria. El resultado que todo lo demás podía considerarse como jornada especial 1150 anuales. Llegaron después a la conclusión de que va a resultar prácticamente imposible la tarea de reducir a un máximo de 150 la jornada especial sin que se vea afectada de forma considerable la asistencia médica a la población.

Ese es el panorama laboral en el que nos vamos a ver inmersos en los próximos años si no hacemos algo para remediarlo. La escasez de médicos que trabajen en la sanidad pública, que supone ya un grave problema en muchas zonas, se va a generalizar en los próximos años. La solución que aportarán nuestros dirigentes es la ampliación de la jornada laboral, la forma más fácil de conseguirlo es mantener congelados los salarios, que sigamos perdiendo poder adquisitivo y que necesitemos el pluriempleo de las guardias.

Evidentemente hay otra forma de hacer las cosas.

 

Pero explicadas las distintas modalidades de trabajo que puede tener un médico, curiosamente realizando en mismo trabajo, en función de la franja horaria en que lo realice o del número de horas de trabajo que lleve acumuladas a sus espaldas, centrémonos en la jornada laboral del 2006.

  

La jornada laboral efectiva ordinaria para el año 2006 es de 1589 horas según lo establecido en el Decreto de Jornada 137/2003 del 18 de julio. En concepto de mejoras sociales para los trabajadores se ha reducido la jornada laboral ordinaria en 7 horas con respecto al 2005. Esta jornada ordinaria anual efectiva de trabajo ya está calculada habiendo descontado los 14 festivos, los días 24 y 31 de diciembre que en el 2006 son domingos, el 18 de marzo, sábado, y los 6 días de libre disposición.

 

La jornada laboral efectiva ordinaria es la jornada laboral anual máxima para todos los trabajadores de la Conselleria de Sanitat a excepción de los médicos. Si se presta en turno fijo de mañana o tarde serán las 1589 horas. Si el personal trabaja en turno rodado, como tiene reconocido, a diferencia de los médicos, la turnicidad y la nocturnidad, cada hora de trabajo prestado de las 22 horas a las 8 de la mañana equivaldrá a 1,25 horas de trabajo en horario diurno. Diez horas de trabajo nocturno suponen 12 horas y 30 minutos de trabajo diurno. Esto supondrá una reducción proporcional de la jornada total anual. Esta situación es completamente distinta para los médicos.

 

Los médicos además de la jornada ordinaria debemos prestar, algunas especialidades, la jornada complementaria o guardias.

Según recoge el Estatuto Marco en el artículo 48, la duración máxima conjunta de los tiempos de trabajo correspondientes a la jornada complementaria y a la jornada ordinaria será de 48 horas semanales de trabajo efectivo de promedio en cómputo semestral. Da la posibilidad de que el cómputo se realice en otros promedios de tiempo, y la Conselleria de Sanitat al redactar el Decreto de Jornada lo amplió a cómputo anual.

Hemos tardado en saber cuantas horas de trabajo anual suponen 48 horas semanales, ya que no se especifica en el Decreto de Jornada. Conselleria nos ha contestado: la jornada anual máxima conjunta ( la que resulta de adicionar la jornada ordinaria efectivamente prestada más las horas prestadas en la jornada complementaria del turno de atención continuada -guardias- ) es de 2297 horas al año. Y añade: conviene precisar que la jornada máxima es un concepto relacionado con la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores, por lo que sólo se cuenta para su cómputo el tiempo de trabajo efectivamente prestado, y ninguna clase de descansos y libranzas.

 

Hay muchas conclusiones que entresacar de estas contestaciones:

La consideración en el Estatuto Marco del trabajo de guardia como jornada complementaria en lugar de trabajo efectivo o en su defecto como horas extraordinarias, que es lo que dice la Directiva Europea 93/104/CE y por tanto se ha realizado una incorrecta transposición de la misma, supone aumentarnos de forma desproporcionada la jornada laboral. Supone además el permitir una remuneración menor de la hora de trabajo de guardia que de la hora de trabajo ordinario. Permite, incumpliendo también la Directiva Europea no reconocernos la turnicidad y nocturnidad a efectos de reducción de la jornada laboral anual total y de remuneración.

Además como el cálculo de la jornada anual máxima lo realiza calculando 48 horas semanales por 47.85 semanas (descuenta sólo el mes de vacaciones), cualquier reducción de la jornada ordinaria que al resto de trabajadores les supone una mejora social, a nosotros nos supone un aumento de la jornada complementaria, guardias, para sumar las 2297 horas. Es decir, todos los festivos, domingos, sábados no laborables, días de libre disposición que se han tenido en cuenta para la reducción de la jornada ordinaria... se deben compensar en forma de guardias. Pero esto no es todo, la Conselleria no considera los descansos como tiempo de trabajo efectivamente prestado y tal y como está redactado en el Decreto de Jornada la libranza de guardia:  el descanso consecuente al turno de guardia con presencia física continuada será de 24 horas, lo que implica la exención de la porción de jornada ordinaria eventualmente coincidente, siendo un tiempo de descanso no suma para el cómputo anual de trabajo efectivamente prestado. Nos guste o no la libranza de guardia no es considerada trabajo sino descanso, y así ha sido considerado por el Tribunal Supremo cuando ha tenido que interpretar la legislación vigente, es decir, el Decreto de Jornada.

En el año 2006 la jornada anual ordinaria de trabajo efectivamente prestado debe ser 1589 horas, o lo que es equivalente, 227 jornadas de trabajo de 7 horas efectivamente prestadas. El tiempo de “descanso” de guardia, la libranza, no entra en la cuenta de las 227 horas de trabajo efectivamente prestadas. En el Decreto está previsto en el artículo 9 la forma de completar la jornada laboral ordinaria anual cuando no se llegue al total de 227: se procederá al desplazamiento horario que consistirá  en que el personal que tenga asignado el complemento B  y trabaje en turno de mañanas podrá ser requerido para trabajar en el horario de tardes según las necesidades del servicio y viceversa; los que tengan el complemento C podrán ser requeridos hasta un máximo de seis veces al mes. También podría requerirse trabajar en sábado para completar las jornadas laborables ordinarias, hasta las 227, que no se han realizado por descanso o libranza de guardia, hasta el máximo recogido de 16 sábados anuales.

 

Con respecto a los sábados, en el Decreto se recoge la libranza de dos sábados cada tres, que suponen un máximo de 16 sábados laborables al año y 32 libres. La Conselleria interpreta que, teniendo como tope lo 16 sábados anuales, cada servicio distribuirá su jornada laboral de forma que se preste la jornada laboral efectiva de 227 jornadas de 7 horas de trabajo. Según la organización de cada servicio uno puede trabajar 16 sábados o ninguno, las únicas premisas son que la actividad asistencial esté cubierta y que el trabajador realice la totalidad de las horas de trabajo efectivo ( 1589 horas, 227 jornadas de 7 horas)

Los médicos volvemos a tener el problema con la jornada complementaria: la libranza del sábado reconocida en el artículo 2.2 del Decreto y en la disposición adicional segunda (vuelve a ser una transposición incorrecta de la Directiva Europea) no se refiere a que por realizar una guardia en sábado dejemos de trabajar uno de los sábados asignados para completar la jornada laboral anual de 227 jornadas de 7 horas. Según nos informa la Conselleria, la correcta interpretación de estos artículos es que hacen referencia a la distribución de los sábados, no a la reducción de los mismos: la realización de guardias en ningún caso descontará horas o jornadas efectivas de trabajo, sino que se limitará a afectar a su distribución”. Ponen el siguiente ejemplo: Si un médico realiza una guardia en sábado, quiere decir que como mucho para cumplir 227 jornadas laborales, 15 de ellas se podrán requerir que sean realizadas en sábados. Si realiza dos, entonces hasta 14, tres entonces hasta 13, y así sucesivamente. Si trabaja un sábado como jornada ordinaria y prolonga la jornada con guardia de sábado, le contará como un sábado trabajado y reducirá uno de los 16, le quedarán como posibles, para completar las 227 jornadas anuales de trabajo, 14 sábados que realizará o no según las necesidades asistenciales del servicio al que pertenezca.

No podemos por tanto preguntar ¿ Cuántos sábados tengo que realizar en el 2006? Porque la respuesta es variable en cada caso particular y sobre la base de lo que he intentado explicar.

 

Otro problema, en cuanto a la jornada laboral máxima, que tenemos los médicos es la imposibilidad de recuperar los festivos que se trabajan como guardias. Nos han comunicado que la jornada anual máxima conjunta (ordinaria más complementaria) es de 2297 horas. Para el año 2006 la jornada ordinaria es de 1589 horas por lo que la complementaria resulta de la resta de 2297 menos 1589, es decir, 708 horas. Suponen 7 más que al año pasado. Cualquier reducción en la jornada ordinaria como no se acompaña de una reducción equivalente en la jornada complementaria supone que esta se incremente. Por eso los festivos trabajados, salvo los días 1 y 6 de enero, 9 de octubre y 25 de diciembre, no se recuperan.

 

El Estatuto Marco fue una transposición incorrecta en muchos puntos de las Directiva Europeas que regulaban el tiempo de trabajo y descansos cuya finalidad es la protección de la salud del trabajador y su trabajo. Los médicos hemos salido muy perjudicados con la redacción de esta Ley y también el trabajo que realizamos. Por lo tanto, estas malas condiciones laborales repercuten negativamente sobre nuestros pacientes. El Decreto de Jornada amplifica el efecto negativo y perjudicial del Estatuto Marco sobre nuestra salud laboral y sobre la calidad de nuestro trabajo. Evidentemente ambos deberían ser rectificados sobre la base de una transposición incorrecta de las Directivas Europeas que son de rango superior y de obligado cumplimiento.

 

Hay otra forma de hacer las cosas. La falta de inversión de los recursos económicos necesarios para la Sanidad Pública, universal y de calidad que propugna el conseguido Estado del Bienestar no debe ser a costa de una discriminación negativa de las condiciones laborales de los médicos que, por ser una figura imprescindible en la Medicina, pasan a ser maltratados y perjudicados, tanto en su salud física y psíquica.

La denuncia de esta situación es necesaria y a ella deberían sumarse todos los médicos.

 

Las distintas organizaciones sindicales que firmaron en la Mesa Sectorial la aprobación del Decreto de Jornada deberían reconocer los defectos que encierra, fundamentalmente por la transposición incorrecta de las Directivas Europeas, y solicitar su modificación para que los derechos de limitación de la jornada laboral, protección de la salud y posibilidad de conciliación de la vida familiar y laboral sean los mismos para los médicos que para el resto de los trabajadores de la Conselleria de Sanitat